Moldes para supositorios

El Supositorio es una forma farmacéutica que se introduce por el recto, de consistencia sólida y forma cónica y redondeada en un extremo.

Tiene una longitud de 3-4 cm y un peso de entre 1-3 g. Cada unidad incluye uno o varios principios activos, incorporados en un excipiente que no debe ser irritante, el cual debe tener un punto de fusión  inferior a 37 ºC y no superiores a 43 ºC.

Los moldes pueden ser de metal o de plástico, de diferentes formas y tamaños. Se prepara la masa medicamentosa mezclando los componentes que corresponda. La masa se calienta para que adquiera una consistencia fluida y se vierte en moldes apropiados, que tiene diversas cavidades, denominadas alveolos. La masa de cada alveolo solidifica por enfriamiento formando un supositorio.